Rouco Varela, reelegido
Comentaba por aquí no hace mucho, que el apaciguamiento no suele servir de nada con, fascistas, integristas, facinerosos y demás fauna. El caso de libro es el appeasement a la Alemania nazi en el periodo de entreguerras.
Hoy me ha pasado algo curioso. Me he encontrado con, una persona de estas «de orden», «de centro», «demócrata», que conozco.
Leo que el obispo Blázquez ha pedido perdón por «actuaciones concretas» de la iglesia durante la segunda república y la guerra civil.