Futbol como opio del pueblo

Con el tono que las fiestas navideñas propician, si no llueve plomo del cielo, Javi Busto y Viul se han cruzado la semana pasada recaditos a propósito del fútbol. Bueno, para contarlo todo, Javi se proponía desintoxicarse del Real Madrid como propósito de año nuevo, y Viul le respondía que El Real Madrid es un frente de masas marxista-leninista que debe ser prioritario para cualquier revolucionario que se precie.

Ahora que parece que los niños han dejado de jugar, voy a venir yo en plan abuelo cebolleta a poner los puntos sobre las íes.

Estimados camaradas, si Marx viviera hoy pensaría que el fútbol es el opio del pueblo (lo digo tan seguro porque me lo dijo el mismo Marx en la última sesión de guija-ouija). El fútbol cumple esa función narcotizante que la iglesia ya no puede ejercer… ¡Es incluso más efectivo que los nacionalismos como instrumento de alineación! De hecho parece una versión mejorada, una especie de nacionalismo de baja intensidad pero de alta efectividad. Y encima es un negocio redondo ¿Quién da más?

Todos nos hemos dado de cabezazos al ver las manifestaciones que puede convocar un equipo de fútbol por un triunfo, por un fracaso o por la decisión de un tribunal… mientras que la clase trabajadora entera sufre en silencio la carestía de la vida o el precio de las viviendas. Creo que mis hijos verán el fin de la Iglesia, pero me da a mi que el fútbol es el reich de los mil años.

Javi: tu sporting de Gijón es igual de malo que el Real Madrid, sólo es más pequeño. Si algún día crece será igual de «no-molón».
Viul: tus cuentos de hadas no cuelan, y la franja morada del escudo es por Castilla, no por la república. Leete los enlaces que pones.

Los equipos son sociedades anónimas, si tanto os gustan las empresas ¿por que limitarse al fútbol? ir a los consejos de accionistas de Iberdrola vestidos con sus colores a vitorear a la junta directiva. O si sois de Vodafone, cinchad a vuestros compañeros de curro si bajan las acciones de Telefónica.

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