¿Por qué los autónomos y (la mayoría de) los empresarios deberían secundar la huelga?

Para esta huelga no me he dedicado demasiado a arengar a la gente. La razón es muy sencilla: quién no vea que el PPSOE (+CiU+PNV…) nos lleva al desastre como país, incluso desde la óptica capitalista, es que no lo quiere ver.

A veces a uno le apetece discutir que la nieve es blanca, o que el Sol sale por el Este, pero otras no. Yo estoy ahora en el segundo caso. El que ampare a esta gentuza y todo lo que están perpetrando, pues oye, que con su pan se lo coman… me hago viejo y la vida es demasiado corta para perder el tiempo sólo por deporte. El que tenga excusas peregrinas y clavos al rojo vivo que no las gaste conmigo, que se las repita a si mismo a ver si se las acaba creyendo.

Por tanto doy por sentado que cualquier trabajador o trabajadora en España le habrán ya tocado los recortes en sanidad, educación, dependencia, salarios, derechos, estará en paro, le habrán desahuciado, habrá visto a ancianos buscando comida en la basura… o tendrá a alguien próximo (familiar, amigo, compañero…) en estas situaciones.

También doy por sentado que cualquiera sabrá someramente como están en Grecia o Portugal, y que nosotros vamos hacia eso de culo, cuesta abajo y sin frenos.

En cuanto a trabajadores, como digo, me cabe poca duda. El que no secunde la huelga o les vote, pues él verá el país que le quiere dejar a sus hijos ¡Igual le hace ilusión que tengan que irse en patera a trabajar en Alemania! ellos verán.

Pero otra gente que pienso que debería apoyar la huelga con fiereza son los autónomos y la inmensa mayoría de los empresarios, pero que creo que por desgracia hay muchos que siguen engañados.

Siguen engañados porque, en apariencia, las medidas de derechas les benefician. Pueden contratar más barato, pueden despedir más barato, sus trabajadores están más asustados, hay un ambientillo de impunidad del fraude fiscal, alguna bajada de los impuestos al capital… ¡Miel sobre hojuelas! ¿No?

Mi tesis, y creo que puedo demostrarla, es que para la inmensa mayoría eso es pan para hoy y hambre para mañana (y cuando digo hambre, no es una forma de hablar), y que por tanto están incluso más interesados que los trabajadores, «blue collar» o «pata negra» (por así decirlo) en parar esta deriva, ¡Aunque sea sólo porque tiene más que perder!

Vamos a ello. Dice un proverbio creo que chino que «cuando el dedo señala la luna, el necio mira al dedo». Aunque las medidas del gobierno pudieran ser beneficiosas para un empresario o autónomo hoy ¿Qué sociedad están construyendo? ¿Hacia dónde nos llevan?

El camino está claro: una sociedad en general más pobre (salarios más bajos, impuestos al consumo más altos, menos «salario indirecto»…) y con más miedo (paro, desahucios, despido fácil…).

Ahora pensemos en la mayoría de los negocios de España ¿A quién venden sus productos o servicios? Exacto, a otros habitantes de España. Una señora, por ejemplo, que tenga su negocio poniendo aires acondicionados… en el minuto cero puede pagar menos a sus trabajadores, puede despedir y contratar más barato pero ¿Quién pone un aire acondicionado en su casa? ¿La gente a la que bajan el sueldo, la gente que cree que se puede ir a la calle de un día para otro, la gente que se queda sin casa porque se la quita el banco, o que sencillamente ahorra hasta el último duro para poder pagarle una educación superior a sus hijos?

Si lo piensa despacio verá que a medio plazo le va a dar igual tener que repartir menos con sus asalariados, porque la tarta a repartir será menor o no existirá.

Todos los autónomos y la inmensa mayoría de los empresarios están en este caso. En mi humilde opinión debería hacerse una sencilla pregunta ¿podría trasplantar mi negocio a China o a Marruecos? Porque a esos modelos nos lleva la gentuza contra la que se dirige la huelga.

¿Quién está a salvo de esto? Pues muy poca gente, o mucho me equivoco o sólo tres colectivos: los que exclusivamente se dediquen a exportar; los que tengan la capacidad de protegerse mediante una relación privilegiada con el Estado del cambio de modelo (bancos, Iglesia, clubs de futbol, autopistas de peaje…) y los que tenga un producto de primera necesidad, pero que la gente no pueda dejar de comprar y que no sea importable o sustituible, si es que eso existe más allá de vivienda, luz, agua, gas… o cosas chungas como el tabaco o la prostitución.

A los demás, como en la Historia Interminable, les alcanzará La Nada más pronto o más tarde, por mucho que corran o se escondan.

¿Y al turismo? ¿Qué pasa con la «primera industria nacional»? Si trabajan al «cliente nacional» es evidente: la gente se quitará de vacaciones antes que de comer, más pronto o más tarde.

¿Y a los de cliente extranjero? Pues tardará más; pero deberían hacerse una simple pregunta ¿Has pensado como afectará al turismo la quiebra nuestro paupérrimo Estado Social? Mendicidad, inseguridad… Más pronto o más tarde ¿No afectará a la demanda? ¿No encarecerá tus costes? ¿Tu sector o negocio es invulnerable? ¿Seguro, seguro, seguro? Pues nada, duerme tranquilo… Cierra los ojos y sigue diciendo que no te afecta.

O ábrelos y ayuda a cambiar esto, también es tu pan.

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